Tras la aprobación en segundo debate de la Ley General de Servicios Postales, la Agencia Nacional Postal realizó la Conferencia: Pasado y futuro de la regulación postal, donde se hizo una reseña histórica de los servicios postales en Ecuador y el mundo, y el nuevo escenario del sector con la puesta en vigencia de la ley.

La charla, dictada por el Director Ejecutivo de la Agencia Nacional Postal contó con la participación de autoridades del sector, operadores postales y funcionarios de la Institución.

El análisis histórico reconoció al servicio postal como una herramienta fundamental en el desarrollo de las civilizaciones del mundo. En Latinoamérica, los Incas implementaron un sistema de postas con jóvenes que llegaban el mensaje y eran conocidos como chasquis. Ya con la Revolución Industrial durante el siglo XVIII en adelante, medios de transporte como los trenes, los barcos y los aviones redujeron las distancias de las comunicaciones entre las personas.

Durante la conferencia, el Ing. Francisco Cevallos, director de la ANP, recordó que en 1831, el presidente Juan José Flores creó la Administración General de Correos y dictó reglamentos para la organización del servicio. Asimismo, recordó que en 1979 se expidió la Ley General de Correos y es el marco legal que actualmente rige al sector postal en el Ecuador.

La asambleísta Angélica Andino, quien participó del evento, mencionó que el mercado postal no puede regirse por una ley que desconoce a las nuevas tecnologías, por ello la Asamblea Nacional vio la necesidad de aprobar la Ley General de Servicios Postales, para actualizar el articulado e impulsar la logística como parte de los sectores estratégicos.

La ley aprobada significa múltiples beneficios como el acceso al Servicio Postal Universal (SPU), una mejor atención al cliente, basada en reglas que permitan alcanzar estándares de calidad y, desde el punto de vista económico, una mejora en la productividad de los operadores postales, los cuales podrán ahora, formalizar su actividad y tendrán mayores garantías para su inversión.

Así también, los usuarios del servicio postal tendrán derecho al secreto e inviolabilidad de sus envíos postales y, en caso que sean vulnerados, el usuario será compensado con el pago del valor asegurado o indemnizados por el incumplimiento del operador.

La Agencia Nacional Postal se transformará en la Agencia de Regulación y Control Postal para continuar con su labor de garantizar los derechos postales de la ciudadanía con un marco legal adecuado, que también impulse el mercado postal en el país. ANP